Dignificar su Labor
DIA INTERNACIONAL DE LA EMPLEADA DOMESTICA
Por Regina Vargas
En México más de 2 millones de mujeres se dedican al trabajo
doméstico. Y pese a que crece el número de personas que
se dedican a esta ocupación, la actividad sigue siendo mal remunerada,
discriminada, sin ningún tipo de prestaciones y con largas jornadas
laborales.
El 30 de marzo se comenmora el Día Internacional de la Trabajadora
del Hogar, aunque muchas de ellas, están concientes de que no hay
nada que celebrar.
La mayor parte de estas empleadas son migrantes de origen indígena
que vienen de Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Guerrero, Michoacán, Tlaxcala,
Estado de México y Centro América.
En el Distrito Federal, muchas son originadas de las delegaciones Iztapalapa,
Gustavo A Madero, Cuahtémoc, y de la zona conurbada vienen de Chalco,
Ecatepec, Ciudad Netzahualcóyotl. Y laboran, principalmente, en
Tlalpan, Coyoacán, Miguel Hidalgo, Alvaro Obregón, y en
los municipios de Huixquilucan, Naucalpan, Cuajimalpa.
El servicio doméstico es la tercera ocupación más
importante de la población femenina económicamente activa;
más del 50 por ciento son madres solteras o cabezas de familia.
En entrevista Patricia Hernández Méndez, directora Ejecutiva
del Colectivo Atabal, A.C. informó que está actividad debe
dejar de ser víctimizada, porque no niega que muchas trabajadoras
sean discriminadas, maltratadas o bien explotadas, pero ello, no se debe
generalizar, y más bien es necesario capacitarlas para que ofrezcan
un mejor servicio y así puedan cobrar por lo menos 200 pesos diarios.
Las mujeres que laboran en el servicio doméstico no son débiles,
como se cree, ya que por lo menos el 52 por ciento de éstas son
cabeza de familiar, con la triple jornada de ser madre y padre, laborar
fuera y dentro de su casa.
Hernández Méndez comentó que ante la crisis económica
que se vive ha modificado los patrones y ahora no sólo las mujeres
indígenas, pueblerinas o sin ninguna instrucción se dedican
a realizar trabajo doméstico, también las mujeres con cierta
instrucción, ante la falta de empleos, buscan realizar labores
domésticas en casas particulares.
También se pronunció por reformar el capítulo XIII
de la Ley Federal del Trabajo, para que verdaderamente sean tutelados
sus derechos, por lo que explicó que el término empleada
del hogar, como decidieron llamarse en años anteriores, debe cambiarse
a trabajadora del hogar, ya que en la LFT se señala como trabajo
doméstico.
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